La incertidumbre política no impacta directamente la operación diaria de las empresas, pero sí modifica el entorno financiero en el que toman decisiones. Cuando el crédito se vuelve más costoso o escaso, la planificación, la liquidez y la gestión del riesgo dejan de ser funciones de apoyo y pasan a ser elementos estratégicos. Las empresas que desarrollan capacidad de anticipación financiera no solo resisten mejor los períodos de volatilidad, sino que también conservan margen para decidir cuándo invertir, crecer o esperar.
8 de marzo de 2026 | Financiera